El ángel de la bicicleta

Cambiamos ojos por cielo
Sus palabras tan dulces, tan claras
Cambiamos por truenos

Sacamos cuerpo, pusimos alas
Y ahora vemos una bicicleta alada que viaja
Por las esquinas del barrio, por calles
Por las paredes de baños y cárceles
¡bajen las armas
Que aquí solo hay pibes comiendo…

.- León Gieco

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